Una salchicha corre la San Silvestre Vallecana (y no es una broma…)
Compartir noticia
Escuchar
Better Balance participa con su salchicha Frankfurt
El marketing de guerrilla y el humor se combinaron en una iniciativa ideada por Accenture Song. Todo el protagonismo se lo llevaba un hombre disfrazado de “perrito caliente vegetal” que corrió frente uno de los multitudinarios grupos de participantes que tomaron la salida desde la calle Concha Espina, junto al estadio Santiago Bernabéu, punto habitual de partida de la prueba en Madrid.
La acción #Salchivestre se dio a conocer a través de los perfiles de la marca en Twitter e Instagram, donde también se fue creando expectación en torno a la misma en los días previos a la carrera.
Asimismo, se grabó un vídeo (que puedes ver en su cuenta Twitter) de cómo el hombre disfrazado llegó a la San Silvestre, pieza cuya difusión se ha aprovechado para comunicar una acción promocional ligada a la carrera.
Las pantallas motivadoras de Tanqueray
En el Puente de Vallecas, cuando comienzan los kilómetros finales, esos que más cuestan, con la mítica subida a la Albufera por delante, Tanqueray 0.0% contaba con una pantalla gigante en la que los corredores tenían una sorpresa muy especial: los mensajes de sus familiares y amigos. Estas palabras cargadas de emoción aparecían en la pantalla al paso del corredor, dándoles en últimos kilómetros con una motivación extra.
Para enviar el mensaje de ánimo, solo era necesario entrar en la web de la marca y tras introducir el dorsal del corredor, dejar ese mensaje motivacional, siempre nombrándole.
El alcalde Martínez-Almeida, en la rueda de prensa de presentación de la carrera, comentaba que le haría ilusión recibir un mensaje de apoyo de cualquier madrileño, pero reconocía que si ese mensaje era de sus hermanas la ilusión sería aún mayor.
Además, Frecuencia 0.0 invitaba a los acompañantes a tomar un Tanqueray 0.0% en varios bares del recorrido para amenizar la espera, y en el punto de animación de Frecuencia 0.0 de Tanqueray 0.0% en el Puente de Vallecas, donde, al ritmo del DJ, podían recibir a sus seres queridos, aplaudirles y darles un extra de cariño para esos kilómetros finales.