5 ideas que diferencian los eventos profesionales del turismo masivo
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Parecerá oportunista decir que somos parte de la solución… pero es innegable. Nuestro segmento no es de borrachera, de turismo masivo, de turistas ruidosos.
“El perfil del asistente MICE es principalmente profesional, lo que implica una estancia planificada y de corta duración, enfocada en actividades laborales o educativas. Estos visitantes, generalmente, no utilizan los espacios públicos de la misma manera que los turistas de ocio, ni saturan áreas populares, como centros históricos o zonas de playa, reduciendo así la congestión que en muchos casos causa molestias a los residentes. Además, suele concentrarse en instalaciones específicas como centros de convenciones, hoteles con salas de reuniones y auditorios, lo que significa que la interacción directa con los espacios residenciales es mínima. Al tratarse de eventos programados y controlados, es más fácil prever y gestionar los flujos de personas, minimizando el impacto sobre los servicios locales y el entorno urbano”. (Madrid Convention Bureau).
Valor alto por asistente.
El presupuesto diario medio por visitante MICE es tres veces el de un turista medio (351 euros vs 127, según el SCB). Una diferencia enorme, esto hace del MICE un segmento muy atractivo cuando muchos destinos buscan un modelo de turismo cualitativo. Y, hablamos en el conjunto de un gran mercado, de 13.000 millones de euros (SCB) y un segmento que da trabajo a más de 80.000 personas (Oxford Economics). Es simplemente, un mercado de altísimo valor económico.
“En el caso de los turistas de negocio internacionales en Madrid rondó los 1.500€ por persona y en el caso del nacional los 800 €. Si tenemos en cuenta que, en el caso de Madrid, en el año 2023, se registraron más de 2,5M de turistas de negocio, vemos que el impacto económico para este destino supuso un efecto directo de más de 2.300M€ repartidos entre establecimientos de alojamientos, traslados, servicios…” (OPC Madrid)
Desestacionalización
El desarrollo del MICE entre semana y fechas de alta actividad profesional no entra en conflicto con el turismo, sino que ayuda a desestacionalizar. Una complementariedad perfecta, sobre todo, en destinos medianos como Santander, como nos comenta Carmen Sampedro, directora del Santander Convention Bureau. Es una manera de ocupar los activos, instalaciones, personal, de forma mucho mejor repartida en el año. Desarrollar este segmento es sensato a nivel económico, y apunta a un modelo mucho más sostenible.
Estimulación del conocimiento
Una conferencia o congreso no aporta solo asistentes sino expertos, conocimientos, ciencia. Una conferencia de robótica trae al destino grandes expertos en este campo. Por eso, cuando un evento se hace en el destino, los profesionales locales pueden aprender más fácilmente, o tienen más oportunidades de hablar y conseguir reconocimiento.
Oportunidades de inversión
Un evento aporta profesionales al destino, a menudo destacados en sus empresas e instituciones. Y si conectan con los activos locales, y conocen el destino, pueden decidir invertir localmente. Desde que ISE (feria audiovisual) ha llegado a Barcelona, por lo menos 8 empresas han decidido abrir una delegación en la ciudad. “El hecho de que en Málaga se hiciesen tantos congresos tech fue antesala a lo que hoy es el Málaga Valley y a la fortaleza del sector tech en la ciudad; los eventos permiten que la ciudad se desarrolle” (Jacobo Florido, concejal de turismo de Málaga)
Posicionamiento de la ciudad
Ser sede de un evento destacado posiciona el destino como una referencia en el campo en cuestión, sea la digitalización o la sostenibilidad, la innovación o la cultura, la gastronomía o la inclusión de colectivos en riesgo de exclusión. Acoger un evento es identificarse con sus valores y conocimientos, algo importante cuando las ciudades, cada vez más, son marcas, y dan prestigio a la ciudad como explicaba Elena Rubio representante de SITE Spain y head of sales, Ovation DMC.